martes, 12 de enero de 2016

FLAVIO ALFARO
En 1903, durante el primer mandato del gobierno Liberal, ostentó el cargo de Ministro de Guerra y prohibió la pena de azotes en el ejército.1 En las elecciones de 1905, estuvo próximo a ser el máximo representante del liberalismo radical (una de las dos alas del liberalismo). Cuando esto courrió, fue inmediatamente destituido por el presidente Leonidas Plaza Gutiérrez, quien había ya marcado distancia con los alfaristas. Finalmente, la Asamblea de la Junta Patriótica del Partido Liberal, convocada por Eloy Alfaro, eligió como candidato oficial a la presidencia a Ignacio Robles, evitando que se desate (al menos por el momento) una guerra civil.

Ruptura definitiva con los Alfaristas

Más tarde, en 1911 y luego del mandato de Eloy Alfaro, Flavio volvió a presentar su candidatuda al partido pero esta vez sin el apoyo de su tío, quien temía que estallase un escándalo por nepotismo en medio de altos niveles de tensión que se vivían ya, entre las dos alas del liberalismo. Flavio Alfaro perdió las elecciones ante Emilio Estrada (candidato apoyado por Eloy Alfaro). Ante la derrota, se inició una confrontación directa entre el sobrino y el tío. Flavio insistía en su candidatura y en su intención de asumir el poder si Emilio Estrada no se encontrara apto para asumir el cargo (Estrada tenía serios problemas de salud). Temeroso de que las declaraciones de su sobrino se conviertan en amenaza latente, y de la violencia que podía generar la muerte de Estrada en el poder, Eloy Alfaro le pidió la renuncia, pero este se negó. En lugar de ello, Emilio Estrada sugirió nombrar como Ministro de Guerra a Manuel Antonio Franco con el fin de perseguir a los flavistas, que ya se percibían como conspiradores. La rivalidad entre flavistas y alfaristas polarizó el escenario social todavía más y los vientos de guerra ya empezaron a sentirse.
Las confrontaciones llegaron a su punto más álgido cuando Eloy Alfaro buscó destituir a Emilio Estrada desde el Congreso, y en el intento, Flavio Alfaro presionó para conseguir una enmienda en la Constitución que le permita asumir el poder (por ser el segundo candidato más votado). Sin embargo ninguna de las dos cosas ocurrieron. No se consiguió la destitución de Estrada, y Eloy Alfaro frenó además toda pretensión de su sobrino, de manipular la ley a su conveniencia. Con estos acontecimientos, Eloy Alfaro perdió también la amistad y cercanía de Estrada, uno de sus pocos seguidores fieles. Por su parte, Flavio buscó también apoyo dentro de la esfera militar, para entonces ya muy dividida.
Cuando Emilio Estrada muere en el poder de un ataque al corazón, a penas tres meses después de asumir el mando (y sobre lo que muchos ya habían advertido), el caos empieza a desatarse en el país. Flavio Alfaro ya tenía lista su insurrección, la misma que estalló en la provincia de Esmeraldas. Este hecho provocó que el general Pedro J. Montero, fiel a Estrada, se autoproclame Jefe Supremo en Guayaquil, el 28 de diciembre de 1911, lo que llenó de ira a los guayaquileños. Sin embargo, la presidencia interina la asumió por ley